El cerebro cambia con la edad. Olvidar de vez en cuando dónde has aparcado el coche es algo normal, pero el tipo de pérdida de memoria que te priva de la capacidad de cuidarte a ti mismo es una preocupación real. La demencia es un síntoma de la enfermedad de Alzheimer, que afecta a la memoria y a las tareas cognitivas. Muchas personas con demencia pueden tener dificultades para vivir de forma independiente y, tras el diagnóstico, pasan a residir en centros de atención especializada.
Los investigadores trabajan intensamente para encontrar una solución, pero algo ya está claro: la dieta occidental no es amiga del cerebro. Los alimentos procesados de baja calidad y la falta de frutas, verduras y fuentes saludables de ácidos grasos parecen tener un peso considerable en la epidemia de trastornos que causan pérdida de memoria. La buena noticia es que el remedio puede estar ya en tu cocina, en forma de estos tres alimentos que pueden ayudar a mantener el cerebro ágil a medida que envejecemos.
Chocolate negro
Para los amantes del chocolate, las noticias no podían ser mejores. No solo es delicioso, sino que también está repleto de flavonoides, una importante clase de fitonutrientes presentes en alimentos saludables para el cerebro como el té y el vino tinto. Según Berkeley Wellness, estudios demuestran que el chocolate negro y el cacao rico en flavonoides no solo potencian la función nerviosa vital del cerebro, sino que también reducen la inflamación y mejoran la salud cardiovascular. No obstante, el cacao altamente procesado y el tipo de chocolate que se encuentra en la mayoría de las barritas convencionales no son lo que buscas. Elige productos ecológicos y mínimamente procesados con un alto porcentaje de cacao.
Ácidos grasos omega-3
La investigación demuestra que los ácidos grasos pueden ayudar a mantener el cerebro ágil. Según Assisted Living Center, aproximadamente el 60 % del cerebro está compuesto de grasa, por lo que los ácidos grasos omega-3 son fundamentales para su salud. La mejor manera de incorporar los omega-3 a tu dieta es consumirlos tal como la naturaleza los ofrece: en alimentos como la linaza, la soja, las nueces y el pescado graso. Para evitar la exposición a pesticidas, herbicidas y mercurio en el marisco, opta por fuentes vegetales de omega-3 cultivadas de forma ecológica y elige pescado limpio de pesca sostenible. Las semillas y los frutos secos son excelentes opciones para los veganos que quieran aprovechar estos aceites.
Bayas
Según una investigación de Joseph Friedman, el cerebro es especialmente vulnerable al daño causado por los radicales libres —moléculas que contienen oxígeno que provocan inflamación y dañan el ADN—. El antídoto frente a los radicales libres son los antioxidantes, compuestos inhibidores de la oxidación que se encuentran en abundancia en las bayas. Añade una ración diaria a tus cereales del desayuno o a un batido nutritivo. Como capricho, pruébalas sobre una bola de yogur helado.La ciencia sigue buscando formas de mantener joven el cerebro que envejece. Sin embargo, al final del día, es posible que el remedio se encuentre en tus armarios de cocina y no en el botiquín.

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