Nuestro cuerpo es extraordinario. Además de mantenernos con vida, también nos protege de muchas formas.
Cuando tu cuerpo detecta algo extraño, como el polen de las plantas, un microbio invasor o una sustancia química, el sistema inmunitario se activa. Esto suele desencadenar el proceso de inflamación. La inflamación ayuda a combatir enfermedades y puede defender tu organismo ante posibles daños; la mayor parte del tiempo es una parte vital del proceso de curación.
Sin embargo, como ocurre con muchas cosas en la vida, un exceso de algo bueno puede volverse perjudicial. Si la inflamación persiste de forma continuada, puede resultar perjudicial para la salud. Muchas enfermedades graves están estrechamente relacionadas con la inflamación crónica.
¿Qué es una dieta antiinflamatoria?
Los estudios sugieren que la mejor forma de reducir la inflamación no pasa necesariamente por la medicación, sino por la dieta. Aunque los medicamentos y otros tratamientos siguen siendo importantes, un cambio en lo que comes puede ser un factor determinante, junto con la reducción del estrés y el aumento de la actividad física.
Mientras que algunos alimentos contienen ingredientes que pueden desencadenar o empeorar la inflamación (hablaremos de ello más adelante), también existe una amplia variedad de alimentos deliciosos que pueden ayudar a reducirla. Elige alimentos de origen vegetal saludables y nutritivos, que ya son ricos en fibra, antioxidantes, grasas saludables y vitaminas.
¿A quién puede ayudar?
Como se mencionó antes, las personas con ciertas enfermedades son más propensas a la inflamación crónica. Una dieta antiinflamatoria puede servir como terapia complementaria en muchas afecciones que se agravan con la inflamación crónica.
Las personas que padecen enfermedades como cáncer, cardiopatías, diabetes, artritis, síndrome del intestino irritable o incluso alzhéimer pueden beneficiarse de incorporar más alimentos antiinflamatorios a su dieta. Una dieta antiinflamatoria puede reducir el número de brotes o ayudar a aliviar el dolor de forma notable.
Una dieta antiinflamatoria está ampliamente considerada como saludable y beneficiosa. Así que, aunque no ayude con tu afección actual o no tengas ninguna, puede igualmente ayudar a reducir las probabilidades de desarrollar otros problemas. ¡Es un beneficio en todos los sentidos!
Alimentos que debes incorporar
Para reducir los niveles de inflamación, busca una dieta general saludable y equilibrada. Una alimentación sana es beneficiosa no solo para disminuir el riesgo de enfermedades crónicas, sino también para mejorar el estado de ánimo y la calidad de vida en general.
Sin embargo, si quieres potenciar aún más la reducción de la inflamación, estos son algunos de los mejores alimentos que puedes añadir a tu cocina.
- Frutos secos: Además de ser ricos en nutrientes, ácidos grasos esenciales y sabor, muchos tipos de frutos secos generan un efecto antiinflamatorio en el organismo.
- Pimientos: Aportan el antioxidante quercetina, que puede reducir la inflamación asociada a enfermedades crónicas como la diabetes.
- Tomates: Ricos en licopeno, que puede ser valioso para reducir los compuestos proinflamatorios relacionados con ciertos tipos de cáncer.
- Setas: Estos hongos contienen fenoles y otros antioxidantes que ofrecen protección antiinflamatoria.
- Bayas: Las bayas tienen antioxidantes llamados antocianinas con propiedades antiinflamatorias que pueden reducir el riesgo de enfermedades.
- Cúrcuma: Contiene curcumina, un potente compuesto antiinflamatorio que, según los estudios, reduce la inflamación en enfermedades como la artritis, la diabetes y otras.
- Ajo: Incluye disulfuro de dialilo, un compuesto antiinflamatorio que puede combatir la inflamación e incluso ayudar a prevenir el daño al cartílago causado por la artritis.
- Aceite de oliva: Las propiedades del oleocantal, un antioxidante presente en el aceite de oliva, se han comparado con las de fármacos antiinflamatorios como el ibuprofeno.
- Verduras de hoja verde: Como la col rizada, las espinacas y el brócoli, con un alto contenido en antioxidantes.
Alimentos que debes evitar
Ya hemos visto los alimentos que conviene añadir a la dieta para reducir la inflamación, pero ¿qué pasa con los que pueden provocarla o agudizarla? No es de extrañar que los mismos alimentos que desencadenan la inflamación sean también, por lo general, perjudiciales para la salud.
Aquí tienes una lista de alimentos que quizás deberías reducir o evitar:
- Alimentos procesados: como comida rápida, patatas fritas de bolsa, chocolate y pasteles.
- Carbohidratos refinados: como pan blanco, arroz blanco, pasta, bollería y galletas.
- Alimentos fritos: cualquier cosa frita en abundante aceite: patatas fritas, pollo frito, pescado frito, churros.
- Bebidas azucaradas: refrescos con gas, zumos de frutas, té dulce y bebidas energéticas.
- Carnes procesadas: por ejemplo, salchichas, beicon, embutidos y patés.
- Grasas trans: grasas insaturadas como la margarina y las shortenings.

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