Se acerca el Año Nuevo y mucha gente se propone buenos propósitos para guiarse hacia la creación de nuevos hábitos saludables. Estos propósitos de salud suelen incluir comer de forma más sana.
Solo hay un problema: ¡la mayoría de la gente no los cumple!
De hecho, YouGov informa de que solo alrededor del 25% de las personas mantienen sus propósitos de Año Nuevo.
Queremos que te unas al selecto 25% que cumple sus propósitos, así que hemos elaborado una lista de consejos de Año Nuevo para ayudarte a mantener tu nuevo estilo de vida.
Abastece la despensa
Nuestro primer consejo es surtir la despensa de básicos. Tener una despensa bien abastecida ha sido un truco de vida fundamental este año durante el primer confinamiento, tanto para el medioambiente como para el bolsillo.
Una despensa bien surtida contiene al menos cereales y harinas, aceite, vinagre, conservas, sales y especias, y frutos secos y semillas. Tener estos básicos en casa hace menos probable que pidas comida poco saludable.
Usando los básicos de la despensa como base, siempre tendrás una comida rica y saludable al alcance de la mano y reducirás las posibilidades de caer en la tentación de pedir ese capricho de comida a domicilio que estás deseando dejar atrás en 2020. ¡Incluso si de repente te apetece algo dulce o poco saludable, podrías preparar galletas o pancakes caseros en minutos porque ya tienes casi todos los ingredientes!
Un cambio de dieta paso a paso
Lanzarse de golpe antes de haber terminado el resto del pavo de Navidad frío es una decisión poco aconsejable.
Una razón por la que mucha gente abandona los propósitos de vida saludable es que los cambios son abrumadores. Para evitarlo, sugerimos un cambio gradual en tu dieta y estilo de vida. Si quieres una dieta más saludable, analiza tu dieta actual y elige cada semana unas pocas cosas que vas a eliminar o sustituir. Así los cambios serán lo suficientemente pequeños como para no agobiarte, pero ¡en varios meses los cambios parecerán enormes!
En la dieta, esto podría significar cualquier cosa, desde sustituir el chocolate por algarroba hasta cambiar el arroz blanco por arroz integral de grano largo. No tengas miedo de los alimentos nuevos, ¡puede que te sorprenda lo sabrosa que puede ser una comida saludable!
Enfócate en el sabor
Los nutrientes son esenciales, pero muy poca gente puede mantener una dieta que carece de sabor.
Todos lo hemos vivido: intentamos hacer un esfuerzo consciente por comer más sano, nos comemos tres ensaladas insípidas, decidimos que la comida sana es para conejos y lo dejamos. Cuando la gente empieza su camino hacia un estilo de vida saludable, descuida el sabor de la nutrición.
Invertir en hierbas y especias (de verdad, con 10 € se llega lejos) es un buen comienzo. Cuando tengas unas pocas especias básicas, mira algunos videos de YouTube durante el trayecto al trabajo y aprende a combinarlas para subir el nivel. Consejos rápidos:
- El zumo de limón es un gran potenciador del sabor en la mayoría de las comidas.
- Usar sal kosher (escamas de sal marina) marca la diferencia. Confía en nosotros.
- Marinar la carne y luego congelarla significa que tienes comidas sabrosas que solo necesitas meter al horno o a la sartén cuando las necesites.
En resumen
Es posible hacer propósitos de Año Nuevo y cumplirlos. Haz que los propósitos sean alcanzables y manejables, y podrás empezar. La planificación es clave, ¿por qué no pides ahora algunos básicos de despensa y descarga nuevas recetas saludables? ¡Así podrás arrancar con fuerza el 1 de enero y en un año podrás mirar atrás a un año en el que alcanzaste todos esos objetivos de Año Nuevo!

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