Algunos tipos de agua potable siguen conteniendo contaminantes, como los productos químicos empleados para eliminar microbios y bacterias. Estos agentes de tratamiento pueden dejar un sabor desagradable, y muchas personas quieren evitar la exposición adicional a esos compuestos. También puede que te preocupen otros tipos de toxinas no detectadas en tu agua. Sin embargo, los sistemas de filtración y purificación del agua pueden ayudarte. A continuación te presentamos varias opciones habituales que puedes valorar en función de los recursos disponibles.
Filtros de carbono
Los filtros de carbono eliminan contaminantes del agua, como el cloro, haciéndola pasar por un lecho de carbón activado. También retienen metales pesados como el plomo, algunos pesticidas, el radón y ciertas bacterias. La ventaja es que conservan los minerales beneficiosos del agua. Según Pure Water Systems, existen varios tipos de filtros de carbono disponibles, entre ellos jarras filtradoras, filtros bajo el fregadero, filtros para el grifo y filtros para el refrigerador. Estos filtros producen agua de bebida de sabor fresco y libre de químicos. Marcan una gran diferencia en el sabor del agua en sí, así como en las bebidas que preparas con ella, como el café o el té.
Hervir el agua
Hervir el agua es el método tradicional y probado para hacerla segura para beber. Mata bacterias y otros agentes patógenos, aunque no elimina los minerales. Evapora parte del cloro y puede mejorar el sabor del agua. A altitudes bajas, para hervir el agua hasta hacerla segura se necesita una cocina o fuego. Una vez que el agua llega a ebullición, Boil Water Watch recomienda mantenerla hirviendo durante un minuto si está bastante limpia, o entre 10 y 15 minutos si está más contaminada o proviene de una fuente más dudosa. A altitudes superiores a 2.000 metros, hay que hervir el agua durante tres minutos si está relativamente limpia. Si se hierve una gran cantidad, ten en cuenta que tardará más en llegar al punto de ebullición, así que planifícalo. Debes retirar los contaminantes visibles del agua antes de hervirla. Además, hervir reduce la cantidad de agua que estás purificando debido a la evaporación, así que añade siempre más agua de la que necesitas para compensar la pérdida.
Luz ultravioleta
La luz ultravioleta es muy eficaz para eliminar bacterias del agua. La luz penetra en profundidad dentro de los agentes patógenos y destruye los microorganismos atacando su ADN. Es un tipo de purificación del agua muy popular porque no utiliza productos químicos como el cloro o el yodo. Según Top Bulb, la luz UV no afecta al sabor del agua y es segura para animales, como los peces, y para las plantas. Consume muy poca energía y requiere un mantenimiento mínimo. Como la luz ultravioleta solo elimina los patógenos, pero no el cloro ni los metales pesados, suele combinarse con la ósmosis inversa para una purificación completa.
Si deseas agua fresca y libre de contaminantes para beber y otros usos cotidianos, pero quieres evitar contribuir al problema de los residuos plásticos, un sistema de filtración de agua es tu opción más práctica. Con varios tipos disponibles, siempre podrás disponer de agua fresca y segura en tu hogar.
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